Mostrando entradas con la etiqueta ohno satoshi. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ohno satoshi. Mostrar todas las entradas

viernes, mayo 15, 2009

Doramas varios de la temporada




Y después de haber escrito un título tan mortalmente aburrido como el que acabo de escribir, al fin me decido a concretar varios posts que tenía pendientes para el blog. Es que ando muy cortita de tiempo últimamente, pero me carga la conciencia no actualizar con cierta frecuencia, que luego ya no me queda constancia de lo que hecho, disfrutado o detestado. Toma parrafada sin haber aún dicho nada...

He terminado en las últimas semanas tres doramas de la temporada de invierno que llevaba siguiendo desde sus principios, en vez de esperar pacientemente a que terminaran, las fansubtitularan y tuviera los episodios todos juntitos. Dos de ellos me han encantado, otro me ha decepcionado, y eso que no esperaba que fuera más que una comedia ligerita.

"Mei chan no shitsuji" empezó bien. El primer episodio, tan tremendamente surrealista, me hizo esperar que iba a ser una serie loquisima, descabellada y desternillante a lo Hanakimi. Capítulo tras capítulo se fue convirtiendo en un shoujo del montón insufrible en el que una encantadora muchacha "corriente" se convierte en princesa por sorpresa en un internado de altisísimos vuelos en el que todas las chicas disponen de los servicios de un mayordo particular (con toques de caballero romántico con duelos incluidos) invariablemente guapo y joven con el que conviven en el mismo estudio, pero del que tienen prohibido enamorarse. Toma Tántalo. Insufriblemente rosa, con golpes de humor que se caen por su propio peso, y con el único aliciente de alguna cara bonita (Mizushima Hiro, Sato Takeru en menor grado - y sólo porque tiene un no sé qué, que qué sé yo en los ojos a Kimura Takuya, y le echo mucho de menos en mi pantalla, ja ja), me pregunto si la historia simplemente no ha hecho bien el salto de manga a dorama. En fin, si no tenéis nada más a mano y queréis ver algo muy ligerito...

"Uta no onii san" me pareció cálida, cándida, y divertidísima. Ohno Satoshi es grande, muy grande. Está también maravilloso en su papel como miembro repudiado de una prometedora banda de j-rock que no tiene más remedio que aceptar un empleo como el "hermanito de las canciones" en un programa musical infantil de factura muy, muy antigua. Después del muy digno, carismático y angustiosísimo Naruse de "Maou", verle con un tremendo problema de actitud poniendo malas caras mientras brinca por un escenario multicolor vestido de bellota, perro de peluche y más frecuentemente con un extraño atuendo de payaso me resultó refrescante. No sabía si podría con ambos registros pero puede. Y la historia es muy bonita, sin empalagar.

Aunque me hacía tremendísima ilusión ver a Ikuta Toma y a Eita compartir pantalla, tenía mis reservas con respecto a "Voice". Una nueva promoción comienza sus estudios en un seminario de medicina forense. Oh noes, pensé yo, otra serie de detalles morboso-escatológicos y visión del mundo tremendista a lo CSI, etc. etc. Ya había tenido bastante chorreo de sangre y bisturís en "Code Blue" (¿quién me iba a decir a mí que cerraría los ojos durante una escena en la que Yamapi sale en pantalla? ) así que no estaba yo muy predispuesta, no. Pero nada más lejos de lo que me encontré. Un estupendo reparto de secundarios, una historia genial y un tratamiento de muy buen gusto de temas e imagenes que pueden ser complicados. En realidad tiene más en común con la historia de puzzle detectivesco de vieja escuela, donde apenas se veía nada del crimen, pero sí del proceso que llevaba a su reconstrucción.

El personaje de Eita (ay, esos pelos tremendos, ese abriguito verde esmeralda, sus orejillas de dibujo de Mitsuru Adachi *sigh*) es el excéntrico detective preguntón que lo cuestiona absolutamente todo. Resulta doblemente entrañable porque no es el sabueso asocial apartado del mundo, sino que tiene lazos afectivos muy definidos con otras personas, como sus compañeros de seminario, o su extrovertido amigo el siempre encantador Ikuta Toma (que, por cierto, para mi gran alegría por fin toma su primer papel protagonista para esta temporada). El tándem que forman da lugar a diálogos muy triviales pero muy graciosos. Cada capítulo cuenta cómo después de una autopsia el grupo de estudiantes intenta descifrar el último mensaje del fallecido, y llevarlo a sus seres queridos. Muchos de estos casos además también desvelan detalles de los personajes principales o contribuyen a su crecimiento personal. La recomiendo muy mucho.

Ahora me queda por terminar "Kami no shizuku", que me está gustando bastante, aunque no se puede negar que viene de un manga, ¡es tan exagerada! Las historias "gourmet" me encantan, y estamos hablando de Kamenashi. No estará en mi lista de clásicos pero la estoy disfrutando mucho, y ha conseguido intrigarme bastante con toda la parafernalia enológica. Y confesando debilidades, Kame-chan revestidísimo entre brillantes vidrios, sirviendo y degustando con toda parsimonia y solemnidad esos caldos rubí y ámbar, me resulta una visión deslumbrante. Mucho. Voto a bríos, qué manera de beber más bonita tiene. El tema "O RLY" de la herencia paterna y el hermano secreto además le añaden todo el dramón que se pueda desear. Fácil, pero satisfactorio, con tragedia, rivalidad y bofetada sonora incluida. Naka Riisa me pone un poco nerviosa con su papel de chica alegre y ruidosa, resulta excesivamente ruidosa en ocasiones. Tanabe Seiichi, exageradísimo como Tomine Issei - esos "ohs" medio kabuki cada vez que encuentra uno de los vinos "Apóstol" son verdaderamente enervantes a la vez que hilarantes. Todo muy completito para un manga hecho dorama, sí, sí.

Gran notición. La semana que viene, niños y niñas, se estrena el dorama nuevo de Kimura Takuya, "Mr Brain". Ésta vez hace de un neurólogo trabajando para la policía científica. Qué papeles más "nerdy" le están dando últimamente, de hombre inteligentísimo, excéntrico y tierno. Sus tiempos de rey de la banda se terminaron, parece ser. No me quejo. Me maravilla verle cambiar de piel tan capazmente. Para más aquél, la serie también contará con Mizushima Hiro, con Gackt en el segundo episodio y Kamenashi en el tercero. ¿Podré sobrevivir a ello?

Quería también contar sobre el Expomanga, sobre la feria del libro antiguo y sobre el musical de inspiración Bollywood al que fuimos Nadia y yo durante el puente, a ver si me da tiempo hoy...

domingo, enero 11, 2009

Maou: mis impresiones

Bueno, ayer vi el episodio 10 de Maou. Aún me queda el 11, pero creo que ya puedo dar una valoración con conocimiento de causa :-).

Me ha gustado bastante. La historia es bastante buena y el actor que hace de Naruse Ryo no está mal. El actor de Serizawa Naoto cumplía con lo suyo, pero no sé: un Johnny no me encaja como policía rudo y con más iniciativa de la cuenta. Será que estoy acostumbrado a los actores americanos haciendo ese papel. La verdad es que le harían falta dos colacaos y un buen potaje: pero qué canijito está, míralo. El prota de My Boss My Hero habría encajado mejor, pero no sé si se le habría dado tan bien las partes trágicas.

Por supuesto, ha habido momentos en los que he saltado hacia delante sin piedad. Menos que en Yu Yu Hakusho, donde me saltaba medio (o uno entero) episodio a veces, pero los ha habido. Básicamente, las escenas entre la Chica con Los Poderes (no me acuerdo de su nombre) y Ryo. Que sí, que hace falta desarrollar el personaje, y ver que no es tan malo (en fin, total, sólo ha matado a unos cuantos, pobrecillo...), lo sé. Pero es que se pasan con la glucosa y me da indigestión.

Ah, y a falta de coche patrulla (que pocos o ninguno he visto en la serie) que al pobre Naoto le compren un patinete o una bici. Entiendo que le pilla todo cerca, pero es que va corriendo a todos sitios :-D. Fiscales no he visto ni uno, y eso que estos casos darían para un Phoenix Wright. Si Edgeworth estuviera por ahí otro gallo cantaría =].

Edit: me he visto el final. Se veía venir, pero ha estado bien :-).

[Notas de Tonks]: Éste, sin embargo, fue uno de mis doramas favoritos, si no el favorito, del 2008. Sí es cierto que, por mucho que me simplemente encante Ikuta Toma, y por muy bien que me parezca su interpretación (sobre todo de papeles cómicos, o medio-medio, como "Honey and Clover"), en un principio me costó verlo de poli duro de combustión rápida. A medida que el personaje va adquriendo sombras y matices, empieza a tener algo más de atractivo, pero en mi opinión, el papel de Ohno Satoshi lo eclipsaba. Era la primera vez que le veía en un dorama, y el contraste entre identidad pública y privada y la línea angustiosísima del desarrollo de su personalidad me dejo deslumbrada. Sin duda en Johnny's debieran de ponerle a hacer doramas rápido, me extraña que haya hecho tan poco cuando se le da tan bien (argumento a revalidar después de esta temporada, Satoshi tiene dorama nuevo). Y además, por qué negarlo, desde que me pasé todas las partes del "Phoenix Wright", le encuentro encanto a los abogados y fiscales japoneses de las series, ja ja ja. Luego estaba Kimura Takuya como Kuryuu Kouhei...una es débil, qué le hacemos.

Lo de la "Chica de los Poderes" también me pareció un poco excesivo como recurso para redimir al "yo-soy-malo-porque-el-mundo-me-ha-hecho-así". No digo que no me diera la llantera a ratos, pero creo que cualquier otra exhibición de honestidad emocional por parte de Naruse Ryo hubiera tenido el mismo efecto en mí. También hubiera sido interesante que desarrollaran algo más el elemento sobrenatural de la serie (que al fin y al cabo solo sirve para mostrar cartas del tarot con un diseño "fashion-fashion" y evitarle a Naruse tener que explicarle todo a la chica, que con sus visiones tiene bastante). Igualmente, hubiera sido de agradecer que la chica no hubiera sido tan universalmente buena. No sé, qué menos que devolviera tarde los libros a la biblioteca, o que entrara a comprar el pan dos minutos antes de que cerrara la panaderia. Algo "light" , aunque fuera, que si no da mucha dentera.

Pero es absolutamente fantástico cómo la serie te engancha desde el principio aún cuando ya sabes quién es el malo, quién el bueno, cómo y por qué desde el primer episodio. Sin embargo mantiene el interés maravillosamente hasta el propio final, que no decepciona (bueno, no es feliz, pero ¿quién lo esperaba?).

Y sí, yo también, reinvidico el patinete para Naoto. Que estara muy en forma, pero ir corriendo sea a donde sea es muy duro, y así se lleva la serie entera, normal que tenga los nervios reventaditos. Si Detective Conan tiene un monopatín, ¿por qué no él?